Las delegaciones federales han sido desde siempre, platillo apetecible para todos los políticos, para sus amigos y para quienes hay que pagarles favores y lealtades.
Una posición de esta naturaleza representa un excelente sueldo, estatus y poder que rápidamente se multiplica para efectos del quehacer político.
Lo mismo ocurre con las paraestatales o descentralizadas
En la medida de la importancia de la Secretaría, del rango, la jerarquía política y el monto de los recursos que maneja, es la medida misma del favor o los servicios que prestó al Secretario a alguna instancia de poder.
Durante todo el régimen priísta, esta fue la mecánica que operó para las delegaciones, paraestatales y organismos descentralizados y con el cambio en el PAN no hubo variación alguna., pues siguen siendo lugares favoritos para responder a favores de quienes han sido leales en las campañas o prestaron un servicio importante en alguna operación política.
Lo anterior viene a colación ante el anuncio de varios cambios en algunas delegaciones con nombres que resultan conocidos dentro del panismo.
Tenemos el caso de Gilberto Ortega, ex alcalde de San Juan del Río a quienes algunos sanjuanenses reprochan y hasta dudan de su tarea al frente de la administración municipal pero que, sin embargo, ha sabido moverse políticamente al terminar su encargo en la segunda ciudad más importante en el estado.
Gilberto Ortega es ahora el nuevo delegado del INFONAVIT, esa dependencia que por su naturaleza tiene un fuerte impacto en la población y particularmente en el sector obrero.
Se anuncia igualmente que ocupará la titularidad de LICONSA Ledesma, quien contendiera ya para la alcaldía de San Joaquín en donde perdió pero supo mantenerse y ahora le llega su recompensa.
Podemos anticipar también que pronto habrá otro cambio, se trata de Sandra Ugalde, ex diputada que ahora tendrá como premio el Fondo Nacional de Empresas Sociales (FONAES), otro organismo estratégico para multiplicar la presencia y los programas en ese campo.
Coincidentemente estos nombramientos son de gente que operó destacadamente en el pasado proceso para el nombramiento de Consejeros, lo que se antoja pensar que es un "pago de facturas" de acuerdo a la corriente mayoritaria que obtuvo mejores posiciones, es decir, la corriente que encabeza Ricardo Anaya y a la que identificamos como a los panistas pragmáticos que desde el poder, están ya ejerciendo su influencia para tomar áreas estratégicas que les representarán una mayor cobertura.
Porque estas delegaciones y organismos descentralizados son también una suerte de agencia de empleos pues a la vez el delegado o director, se lleva a su equipo convirtiendo a la dependencia en una especie de agencia de empleos, para transformar en su esencia a estos organismos en auténticos cotos de poder.
Éstos se convierten a la vez en cabezas de playa en la lucha ya por todos conocida por la sucesión del 2009.
Esta será una constante en los meses porvenir pues en la medida que las corriente que encabezan, por ejemplo Alfredo Botello Héctor o Lugo Chávez, por mencionar sólo a dos, ganen posiciones, estarán en esa misma proporción en mejores condiciones de influir en los Consejeros que serán finalmente quienes decidan quién será el candidato a la gubernatura.
Todo ello dependerá también de lo que ocurra en la próxima reunión nacional que los panistas tienen convocada para los primeros días de junio en la ciudad de León Guanajuato.
Ahí, habrá de decidirse la suerte de muchos candidatos pues en la medida en que se modifiquen los estatutos o se establezcan candados, podrá saberse anticipadamente quién tiene mayores probabilidades de ocupar tan codiciada candidatura.
En León, habrá de definirse, cuál de las dos principales corrientes de panismo tendrá el auténtico control de su partido.
Para nadie es un secreto -a pesar de las declaraciones públicas que lo niegan-que hay diferencias de fondo entre el dirigente nacional, Manuel Espino y el presidente Felipe Calderón.
Estas "diferencias" están impactando a todos los niveles la militancia del PAN que están tomando partido y medirán sus fuerzas en la próxima asamblea.
En la medida en que se aprueben las reformas y candados propuestos por unos y otros se sabrá qué corriente es quién podrá cabalgar "en caballo de Hacienda" el resto de los meses para definir las candidaturas más importantes.
También será ocasión para definir corrientes y lealtades pues difícilmente alguien podrá no declararse calderonista a la vez que Espino exigirá lealtad y disciplina de sus correligionarios.
La historia está por escribirse y escasamente faltan 10 días para saber cuál de las dos facciones al interior del PAN tiene mayor influencia y poder para decidir el futuro de los hombres que habrán de representarlos en las próximas contiendas electorales.
ROTATIVO de Querétaro



