"Son días difíciles para estar en un cargo público. Las cosas no han ido bien. La recuperación económica no va lo rápido que a veces quisiéramos. Pero la necesidad del cambio es inmensa", les dijo Obama a sus correligionarios al reconocer que "el enojo y la frustración" de millones de ciudadanos que permanecen en calidad de damnificados de la peor crisis en los últimos 70 años ha comenzado a pisarle los talones y a restarle el apoyo político que le llevó a la presidencia.
"Francamente estoy cansado de la política que sólo hace cálculo del corto plazo (electoral), mientras se deja fuera de la ecuación a la inmensa mayoría de la gente", dijo Obama en clara alusión a los miedos y al oportunismo de una clase política que sólo se preocupa por mantenerse en el cargo.
El encuentro de Obama con el caucus demócrata del Senado, un cara a cara transmitido por las principales cadenas de noticias, permitió así al presidente de Estados Unidos jalonar a sus propias filas después de su encuentro con el caucus republicano. El objetivo de la reunión, levantar el ánimo de la tribu demócrata que se ha visto presa del pánico tras la derrota de uno de los suyos en Massachusetts, un acontecimiento que ha provocado la espantada de la mayoría de ellos y ocasionado un resquebrajamiento de los apoyos necesarios para sacar adelante la mayoría de las iniciativas de ley que conforman la agenda del cambio de Obama.
Entre ellas, la reforma sanitaria, la reforma regulatoria del sistema financiero, la reforma energética y la reforma migratoria, que han sufrido un parón tras la derrota de los demócratas en Massachusetts.
El temor a un descarrilamiento de los apoyos necesarios para sacar adelante sus iniciativas de reforma, impulsó hoy al presidente Obama a echar mano del caso de China, un país que no sólo se ha convertido en el principal acreedor de Estados Unidos, sino que se ha colocado a la vanguardia de la investigación de tecnología en el campo de la energía limpia.
"A diferencia de nosotros, China no se ha paralizado. Y se ha adelantado en el terreno de la energía limpia", dijo Obama para, acto seguido, ironizar:
"Pero, claro, China no es una democracia y las cosas ahí no se debaten como aquí, ni existen tácticas obstruccionistas como las que tenemos nosotros en el Congreso", añadió mientras la mayoría de los asistentes intercambiaban sonrisas de complicidad.
Pero, agregó, "nosotros tenemos la mejor tecnología, los trabajadores más formados y tenemos, por tanto, que demostrar que podemos ser más competitivos. Porque el país que sea capaz de desarrollar y comercializar con éxito energías limpias conseguirá el liderazgo en el siglo XXI", dijo Obama en un intento por sacudir el miedo y la parálisis de los demócratas e infundirles nuevos bríos para desatascar su agenda del cambio.
Diario Rotativo de Querétaro





