México, noviembre 21 (EL UNIVERSAL).- Más de 50 fotografías de diversos artistas como Tina Modotti, Manuel Álvarez Bravo, José Ángel Rodríguez, Héctor García, Lourdes Grobet, Graciela Iturbide, Sotero Constantino Jiménez, Pedro Meyer, Flor Garduño y los hermanos Casasola, dan vida al montaje “Poses públicas. Miradas privadas” que se presenta en el Centro de la Imagen, ubicado en el centro de la ciudad de México.
"El objetivo de la exhibición es doble, por un lado es dar a conocer parte de un acervo riquísimo como lo es la Colección José F. Gómez del Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo de Oaxaca, que reunió el maestro Francisco Toledo, y por otro es mostrar los diferentes usos que tiene el retrato en distintos momentos, desde el siglo XIX al XX", afirma en entrevista para KIOSKO de EL UNIVERSAL, Laura González, una de las curadoras de la muestra.
La exposición se divide en cinco módulos: Retratos de Oaxaca, Uso Antropológico del Retrato, Retratos Políticos, Retratos Cotidianos y Retratos de Personajes Famosos.
"La primera sala que el público puede ver, no en orden de importancia ni histórica, es la dedicada a los Retratos de Oaxaca, la cual presenta el arquetipo de la tehuana", agrega Deborah Dorotinsky, otra de las curadoras.
El siguiente espacio, aunque pequeño pero con imágenes importantes de artistas como Manuel Álvarez Bravo y Héctor García, presenta el uso artístico, estético y antropológico del retrato.
Hay imágenes que pertenecen a álbumes de los diversos grupos étnicos que habitan en nuestro país, y que en su momento formaron parte de exposiciones en algunos museos de México o publicaciones culturales.
"Estas dos primeras salas tienen que ver con un ejercicio más contemporáneo de la fotografía tomada en el siglo XX, cuando el registro fotográfico deja de ser antropológico para convertirse en estético", subraya Dorotinsky.
El tercer módulo es uno de los más interesantes ya que posee una serie de imágenes de las personas privadas utilizadas con fines de propaganda política.
"En esta sección podemos ver cómo los personajes comunes y corrientes que son los políticos se van convirtiendo en bustos de sí mismos, a través de una pose que se repite", destaca González.
La cuarta sala presenta los retratos de personas cotidianas que van desde una tarjeta postal, hasta una nota de agradecimiento, la decoración de un medallón o camafeo o la simple representación de un ser querido.
La última sección está dedicada a las fotografías de renombrados artistas en sus talleres, como Frida Kahlo y Juan Soriano, cuyo fin es mostrar cómo estos retratos terminan por convertirse en objetos de la mirada.
"Este recorrido por imágenes, tanto de grandes artistas como de autores anónimos, permitirá identificar el momento en que la fotografía deja de ser un medio para la clase alta y se adentra en la vida silvestre", concluye Dorotinsky.
Diario Rotativo de Querétaro





