La seguridad es un tema que el propio presidente de la República Felipe Calderón ha puesto en el primer renglón de su agenda nacional, entonces aquí nuestras autoridades no pueden esperar a que tenga que intervenir la PFP o el Ejército para resolver el problema de asaltos con violencia en los domicilios o los comercios, que van en aumento.
Estos son los delitos que la policía municipal y la Procuraduría General de Justicia deben perseguir, porque no podemos quedarnos cruzados de brazos a esperar que seamos víctimas de la delincuencia.
La inseguridad en San Juan del Río no está en las pulquerías o en las comunidades rurales, donde la gente tiene que salir al campo para poder subsistir con la caza de animales para llevarle de comer a su familia.
La verdadera inseguridad no es solamente los delitos comunes, o faltas administrativas, la inseguridad que preocupa a las familias, son los asaltos que se han registrado últimamente a mano armada en domicilios particulares y negocios, que no quieren ser reconocidos por las autoridades, tratese del nivel que se trate.
Pero también la inseguridad está en el problema de narcomenudeo que desgraciadamente ha ido en aumento y se ha arraigado en lugares públicos donde la sociedad acude y que sin embargo nada se hace para erradicarlo.
La sociedad cuestiona cómo es que la autoridad no se da cuenta de quiénes son los vendedores de droga, de quiénes son los que cada día envenenan más a la juventud y que prueba de ellos es la alarmante cifra de drogadicción que las instituciones del municipio y el estado manejan.
Las autoridades saben donde están los verdaderos delincuentes y saben también por donde empezar a desmantelar al crimen organizado que ya flagela a nuestro municipio y su comunidad.
Ojalá que sea pronto cuando se empiece a poner el remedio, para evitar que San Juan del Río se convierta en un lugar donde la sociedad no tenga paz.
ROTATIVO de Querétaro



