MEXICO, 20 Dic 08 (EL UNIVERSAL).- Las luchadoras llevan abriéndose paso por más de medio siglo en el pancracio nacional y hasta han derribado las barreras del machismo, pero nunca han podido conseguir una contienda estelar.
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"Estamos capacitadas para aguantar esa responsabilidad", dice La Nazi.
"Hasta nos avientan dinero y eso es un reconocimiento muy fuerte", asegura enfática Princesa Sugey.
Pero a lo más que llegan es a las luchas semifinales. La razón, según el Consejo Mundial de Lucha Libre, suena sencilla: faltan luchadoras.
"El CMLL tiene gladiadoras de calidad, pero hay pocas, 10 o 12. A la gente debemos darle variedad y son contadas las combinaciones que se dan entre ellas, casi siempre se enfrentan las mismas", asegura Juan Manuel del Mar, programador del Consejo.
Y explica: "Hombres tenemos como 150 en cartera, hay más rivalidades, más variedad y esto genera encuentros más atractivos".
Sin embargo, dice, el CMLL no tiene una venda en los ojos para no darle una oportunidad a las chicas y en el semillero de la empresa ya se cocinan nuevos talentos femeniles.
"Tenemos una camada de luchadoras que debutarán para abril de 2009, son unas seis", adelanta.
De esta idea es Dark Angel: "Faltan elementos nuevos para que haya más combinaciones, y surjan verdaderas estrellas femeninas".
Y Amapola, campeona mundial, lanza un mensaje: "A las nuevas les toca mantener esa misma línea, mostrar que son capaces, como lo hemos demostrado todas las que estamos aquí".
En opinión de La Nazi, el que haya tan pocas mujeres se debe a su falta de voluntad.
"A algunas les hacen falta muchos blanquillos, porque los entrenamientos son fuertes, más si los hombres no te quieren. Las que lo hemos sobrellevado aquí estamos", dice.
Y Sugey cuenta: "Cuando me inicié entrenaba con puros hombres y todos me golpeaban de más, querían sacarme y no lo lograron. Ya son 13 años y aquí sigo".
Por eso no quitan el dedo del renglón para dar el salto a la estelaridad: "Eso nos impulsa a trabajar más", expresa la nipona Mima Shimoda.
"La empresa nunca nos ha dicho nada, quizás nos ha faltado algo, más preparación para superar a los hombres", analiza La Nazi.
"Hemos tenido luchas muy buenas y llegamos a lo mucho a semifinales, pero vamos a seguir hasta llegar a la lucha estelar", afirma Sugey.
En su lucha por demostrar que son el otro sexo fuerte del ring, las luchadoras mexicanas han mandado a la lona el machismo.
"Yo lo sentí desde que llegué, no me aceptaban, pero mi trabajo me recomendó. Aún hay veces que te niegan el saludo. Y aunque siguen siendo machos y muchos ya no nos tumban", relata La Nazi.
"Ese machismo es el que nos ayuda a sobresalir", reflexiona Sugey.
Sin embargo, el acoso es un lastre que no han podido eliminar. "Nos ofenden, nos insultan porque no les hacemos caso, sobre todo los independientes, no sé si sea porque quieren agarrarte de gancho para entrar a la empresa", lamenta La Nazi.
El público también se mete con ellas. "Una vez un señor que iba con su hija, me metió la mano en los senos. Y le dejé su buen recuerdito", recuerda Sugey. "¡Qué ejemplo le da a su niña!. La gente viene a ver un espectáculo y si uno se viste así no es para que te anden manoseando, sino para dar una buena imagen".
Aunque es un hecho que el trabajo y la paga son menores para las féminas en comparación a los luchadores, este rubro también ha mejorado. Aunque cada quien habla como le va en la feria.
"Los sueldos antes eran peores y han mejorado. Ya se reconoce nuestro trabajo", comparte Amapola.
La Nazi no piensa lo mismo: "La paga es mala ahora porque ha habido poco trabajo, por la crisis".
Sugey es más optimista: "Por nuestro desempeño ha habido más trabajo. Los promotores ahora piden luchas de mujeres".
Y Mima asegura: "Luchamos tres o cuatro veces a la semana".
El maestro Tony Salazar comenta que "en todos los programas entra una lucha de damas; el lugar sí lo tienen, pero deben ganárselo con sus actuaciones".
Línea del tiempo
Aparece la lucha femenil en México, con gladiadoras de Estados Unidos, como Mac Stein y Teddy Meayers.
En Monterrey se realiza el primer torneo para coronar a la primera campeona femenil nacional, la cual fue la Dama Enmascarada.
El regente Ernesto P. Uruchurtu prohíbe a las damas luchar en el DF, veto que duró casi 30 años.
Primera lucha de cabellera contra cabellera entre Chela Salazar y la Pantera Sureña, en la arena México. Perdió Salazar.
El CMLL emitió una convocatoria exclusiva para féminas. De ahí surgieron gladiadoras como Amapola y Lady Apache.
ROTATIVO de Querétaro








