Mientras las campañas políticas están entrando prácticamente a la recta final –algo que sí nos debería inquietar, como ciudadanos–, la Selección Mexicana de Fútbol sigue dando de que hablar. Ahora la polémica es por la diferencia que hay entre el seleccionado estadounidense y el Tri. Ayer –domingo– por la noche, no hubo “programa deportivo” que no resaltara el trabajo de los norteamericanos y lo comparara con la pasividad que está teniendo el cuerpo técnico del seleccionado azteca; incluso, hoy –lunes– el diario deportivo Record asegura que los gringos ya tienen ventaja en ese famoso partido del próximo y cercano 12 de agosto, que se jugará en el estadio Azteca y así dará inicio la segunda ronda del hexagonal final camino a Sudáfrica 2010 –no creo que sea la opinión más acertada, dándole ventaja a Estados Unidos, cuando el partido todavía ni siquiera comienza a jugarse–.
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Las críticas están a tope, le estamos dando con todo a Javier Aguirre, a los jugadores, a los federativos -sólo faltan los utileros y secretarias-; sin embargo, cada quién puede opinar lo que le venga en gana, tanto los periodistas deportivos más reconocidos y los desconocidos -como servidor-, como la gente que no está en una ventana pública y hasta el que menos tiene idea de lo que está opinando y habla por hablar, descalificando e insultando, no a la opinión, sino al que opina -últimamente me he dado cuenta que hay muchos de esos-. Existe la libertad de expresión -supuestamente- y cada uno puede pensar lo que sea más provechoso para él y hasta mentarnos la madre a los que vemos la realidad desde otra perspectiva.
Pero aquí el problema es, ¿por qué preocuparnos por lo que están haciendo los Estados Unidos en la Copa Confederaciones de Sudáfrica? Realmente no le encuentro chiste, porque sí es cierto, han enfrentado a Italia, a Brasil, a Egipto y ahora se medirán ante la sensación del momento que es España, por el pase a la final del certamen. Pero ¿y? ¿Les tenemos tanta envidia que estamos más preocupados por lo que están haciendo ellos, que por lo que están haciendo Javier Aguirre y el Tri?
Estoy convencido de que hay que darle tiempo al "Vasco", y ojala en esta ocasión no se equivoque como lo hizo ante El Salvador. Todos damos por hecho que el Tri llegará a la final de la Copa Oro, y que el rival será Estados Unidos; pero, que no se nos olvide los apuros que pasó el combinado tricolor en la pasada Copa Oro cuando Hugo Sánchez estaba en el banquillo, a duras penas México le pudo ganar a Panamá y a Guadalupe, y en la final, con un soberbio gol, los gringos lograron su pase a la Confederaciones.
Aunque muchas de las críticas tienen su razón de ser, y es que, jugando ante Venezuela y Guatemala no creo que se pueda exhibir el mejor rendimiento de la Selección Mexicana de Fútbol; nos exhiben otras cosas, porque últimamente esos partidos amistosos que se juegan -para variar- en territorio estadounidense, son aburridísimos. Y Cuando el Tri enfrenta a selecciones de renombre -como Argentina-, lamentablemente nunca es con plantel completo, siempre hay ausencias y al combinado azteca le ponen enfrente cualquier "chiste" de equipo, o peor aún, se miden ante selecciones ubicadas en el puesto 100 del ranking de la FIFA, o que están más abajo (estoy hablando de encuentros amistosos); aunque eso no es garantía para asegurar una victoria del cuadro tricolor, porque aún así, guatemaltecos y otros equipos centroamericanos y sudamericanos pueden presumir que le ganan a México, aunque sea en territorio neutral.
Todos ven en el horizonte el partido del 12 de agosto ante Estados Unidos en el estadio Azteca, pero yo difiero, ¿por qué darle tanta importancia a un sólo partido? ¿Y el resto de la eliminatoria? Supongamos que México le gana a los gringos, ¿y después? ¿Ya nos podemos dar por satisfechos? Desde ahí está el problema, porque les aseguro que los norteamericanos no sólo piensan en ese 12 de agosto, sino también en el Mundial de Sudáfrica -que seguramente allí estarán, dudo mucho que los gringos tengan como prioridad ganarle a México en fútbol, porque ya se dieron el lujo de hacerlo en una mismísima Copa del Mundo, ¿o ya se les olvido el tremendo fracaso en Corea-Japón 2002?
De inicio, tendría que cambiar la mentalidad, desde el técnico, jugadores, federativos y dueños de equipos del balompié nacional; ya que el medio futbolístico mexicano sigue deprimido porque ya no somos los "gigantes" de la CONCACAF. ¿A quién le importa? Obviamente a nosotros. Mientras tanto -medios de comunicación y aficionados- tenemos que conformarnos viendo auténticas "pasarelas" como el mentado draft de jugadores -que ni siquiera se llama así- que sirve para dos cosas, para perder el tiempo y para ver la mediocridad de los dirigentes del fútbol mexicano. Y aunque no lo crean México es el único país, de los cientos que están afiliados a la FIFA, que hace payasadas como estas.
Pero mientras los gringos están en Sudáfrica preparando el partido ante España, nosotros estamos más preocupados por ellos. ¡Se me olvidaba! El Tri sale hoy rumbo a Estados Unidos para alistarse y encarar la Copa Oro, y vemos cada declaración que, mejor sería que se quedaran calladitos y se pusieran a trabajar, porque hay quien piensa que ganando la Copa Oro se obtendrá prestigio, pero como les digo, hay libertad de expresión.
¿Qué nos queda? Esperar, esperar y esperar. Y seguramente criticar, criticar y criticar. No hay para más. Pero así como en su momento he criticado a Javier Aguirre, a Nery Castillo, a los federativos y a todos los demás, si llegara a pasar algo provechoso, seré el primero en reconocerlo, aunque para mí, ganar la Copa Oro no es prestigio, es una obligación, y no ganarla "con una mano en la cintura" como muchos pensamos, sino de igual forma, jugar bien, gustar y demostrar en la cancha lo que muchas veces se habla fuera de ella, ¿o no?
Diario Rotativo de Querétaro






