Antes de reconocer la participación de los Estados Unidos en la Copa Confederaciones, quiero resaltar la mediocridad y la falta de capacidad de la Selección Mexicana de Fútbol. Previamente al partido de ayer –domingo– se dijo mucho, se opinó demasiado, se habló de más. Y es que volver a la senda del triunfo con un aplastante resultado sobre Venezuela no era para menos. Llegué a escuchar frases como, “no hay que echar las campanas al vuelo” o “es un triunfo maquillado”. Realmente no tengo idea de hasta donde se puede medir el verdadero nivel del Tri enfrentando a un equipo juvenil venezolano, y peor aún, a los guatemaltecos que ni siquiera están en el hexagonal final de la eliminatoria, y que ayer se quedaron bastante satisfechos con el empate a cero goles.
|
A estas alturas no sé donde esté el verdadero problema de la selección de Aguirre; se sigue inventando convocatorias y alineaciones titulares. ¿El pretexto? El mismo de siempre, observar y conocer a jugadores que probablemente lleguen a hacer algo importante con la camiseta verde. El empate de ayer no es para que se prendan las luces de alarma, esas ya están encendidas desde hace tres años; el empate de ayer no es para reclamarle a Aguirre, se le viene reclamando desde el partido ante El Salvador; el empate de ayer no es para abuchear a los jugadores que fueron incapaces de meter un sólo gol, se les ha abucheado desde hace tiempo; el empate de ayer simplemente sirve para darnos cuenta que se sigue en lo mismo y que se seguirá en lo mismo. Sólo queda desearle suerte al Tri -porque ni esperanzas de éxito se tienen- y que Dios los ayude.
Ahora sí. Lo que ha logrado Estados Unidos es de aplaudirse y de reconocerse. Afortunadamente la CONCACAF no está muerta, y es que, gracias a los vecinos del norte, los "concacafquianos" pueden darse por satisfechos y estar tranquilos porque confederaciones como la de Asia siguen estando a años luz del nivel que se tiene en nuestra zona. ¿Quién no anhelaba la derrota de los gringos? ¿Quién no tenía más puesta que nunca la camiseta del pentacampeón del mundo? Les puedo asegurar que todo el fútbol nacional festejó la victoria brasileña.
Hoy me encuentro con una columna muy bien definida, -llamada "Pelotazos", escrita por Roberto Velázquez Bolio en el diario deportivo La Afición-, "Brasil salvó la mediocridad mexicana", ¿así o mas claro? Y es que es cierto, mientras los gringos soñaron con derrotar a Brasil y los tuvieron abajo por 2-0, aunque terminarían bailando samba; la selección de Aguirre es incapaz de anotar un gol, y ni a bailar el famoso pasito duranguense se han enseñando los seleccionados mexicanos. Pero, ¿quién está frustrado por el aburridísimo empate contra Guatemala? Nadie. Al fin y al cabo Brasil derrotó a los gringos. Sólo quiero ver que pasa el 12 de agosto en la Ciudad de México. Estados Unidos vendrá más que motivado para buscar ganarle al Tri en el mismísimo templo del fútbol mexicano, el estadio Azteca.
Muchos hablan de temor, otros tantos dicen que solamente es preocupación y otros dan esperanza a que se concrete el triunfo de los gringos sobre México en el estadio Azteca. Puede haber un sinfín de opiniones y valoraciones, lo que nadie puede ocultar, es que hoy por hoy Estados Unidos tiene mejor nivel futbolístico, físico y anímico que el combinado azteca. Si México llegara a perder el próximo 12 de agosto -que Dios no lo quiera- no me sorprendería ver fuera del Tricolor a Javier Aguirre. Y es que, ¿qué se puede esperar de un hombre que dice que en su lugar debería estar Hugo Sánchez? Para mí, Aguirre ha perdido bastante crédito, empezando porque no está haciendo lo que dijo que haría, y porque los resultados no han sido los esperados.
¿Qué nos espera? Quien sabe. Si México le juega a Estados Unidos -ese 12 de agosto- como le jugó ayer -domingo- a Guatemala, no hay muchas esperanzas de un triunfo mexicano, es más, ni el empate. El partido se jugará a las 3 de la tarde, con el factor de la altura de la capital del país y en miércoles. No creo que los gringos le den tanta importancia a todo eso. Lo que si es cierto, es que Estados Unidos ha crecido demasiado, abogando al desarrollo físico, no serán los mejores dotados técnicamente, pero nunca bajan los brazos, nunca se dan por vencidos. Hay que recordarlo, todos los dábamos por muertos en la Copa Confederaciones, perdieron ante Italia; Brasil los humilló, pero vinieron de atrás y le ganaron a Egipto con autoridad. Nadie se imaginó que le ganarían a España, pero lo hicieron, y se quedaron a 45 minutos de hacer algo verdaderamente épico, derrotar a Brasil y coronarse campeones de la Copa Confederaciones. Y aunque terminaron por ceder terreno y los cariocas aprovecharon para darle la vuelta al partido, estoy seguro que al día de hoy Estados Unidos es mejor que la selección azteca.
Sin embargo, muchos aguardan el partido del próximo 12 de agosto para ver quien es el gigante de la CONCACAF. Si México gana, volveremos a nuestra nube creyendo que lo hemos ganado todo; si Estados Unidos gana, estaremos a un paso de no ir al mundial de Sudáfrica, algo que sí sería verdaderamente trágico, no sólo futbolísticamente hablando, sino también económicamente para los federativos.
Ahora viene Nicaragua -otra potencia en fútbol- en el inicio de la Copa Oro, esperemos que la Selección Mexicana de fútbol haga un buen torneo con miras al partido eliminatorio del 12 de agosto, aunque para ser sincero, veo muy complicado que México muestre cosas diferentes a las que ha mostrado, ¿o no?
Diario Rotativo de Querétaro






