Que gran contradicción encontramos al inicio del año, después de recibir tantos parabienes y las frases trilladas de "que tengas un buen año" o "feliz año nuevo", por parte de conocidos y familiares; la contradicción nos la da el gobierno con las alzas desmedidas en varios de los productos básicos.
Nada justifica el incremento de precios a productos de la canasta básica y mucho menos cuando la clase trabajadora, los asalariados, han recibido un aumento de 3.9 por ciento en sus salarios, que no sirve para nada, es decir de 45 pesos con 81 centavos que percibían en 2006 ahora reciben 47.60 es decir 1 peso con 79 centavos, diarios de aumento.
Cada vez que se quiere tasar los salarios mínimos pasa la misma historia, que en resumen es la siguiente: Por un lado, la presión de los sindicatos para que el incremento sea mayor a la inflación, los empresarios a que sea menor y los burócratas de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos a nadar de muertito, sin ninguna nueva propuesta salarial.
En el mes de noviembre de 2006, iniciaron los recientes incrementos de la leche y de la gasolina, con lo cual se afectaron las discusiones, se inicio un feroz jaloneo afectando las discusiones, las posiciones sindicales corporativas que eran del 7 al 10 por ciento. La decisión final fue ajustada a 3.9 por ciento con aplicación a las tres zonas geográficas, valor que es resultado del mismo sistemita de siempre y lo que no vemos son nuevas propuestas o estrategias de innovación.
Las reacciones son las mismas de siempre, los representantes sindicales rechazando el incremento pero firmando el mini aumento y despotricando del porcentaje y los comentaristas-de la televisión recalcando, con poca sensibilidad, el incremento; pero eso es lo mismo de siempre, después de la Navidad y las fiestas de fin de año, se termina el comentario superficial y hasta el próximo año nos volvemos a acordar del salario mínimo general.
El dato sobre cuántos trabajadores reciben el salario mínimo, difiere, pero datos serios nos dicen que son aproximadamente 7 millones los que perciben menos de un salario mínimo y de 11 millones entre 1 y 2 salarios mínimos.
Con estos datos, que al parecer a quienes les toca establecer las políticas de salarios y de mantener bajo control los precios, no han hecho nada, el gobiernos federal ha violado flagrantemente los términos del Artículo 123 de la Constitución Política: han convertido en letra muerta la definición constitucional de los salarios mínimos generales: "suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de los hijos". De esta forma, traicionan su protesta de "guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos",
Por tanto, insisto, la Procuraduría Federal de Defensa del Consumidor y las autoridades en general deben estar atentas para tomar las medidas necesarias y aplicar la ley para frenar lo que para muchos comerciantes voraces es la oportunidad de tener un incremento generalizado.
ROTATIVO de Querétaro



