Bastó solamente una semana para que tres personajes políticos, vinculados -claro está- a instituciones sociales de Querétaro, mostraran cuan fácil es errar impulsados por motivaciones eminentemente humanas y políticas.
Con sus tropiezos y fallos han puesto en entredicho la institución a la que pertenecen o representan y, finalmente, la han deteriorado con el consecuente riesgo que se corre de perder la credibilidad.
Noé Zárraga Trejo, Adolfo Ortega Osorio y Héctor Samuel Lugo Chávez nos han decepcionado.
*Amores perros
Noé Zárraga Trejo, el Presidente Municipal de Tequisquiapan, ha demostrado que es incapaz de aprender; ya no le pidamos que sea a partir de sus errores.
Si es real que sus "enemigos políticos" le enviaron a una mujer para hacerlo caer en una trampa y mostrarlo tal cual es: débil y ausente de visión política, la culpa no es de ellos sino de él.
La situación se agrava pues con sus torpezas, se ha llevado "entre las patas" a su familia, al municipio de Tequisquiapan y al Partido de la Revolución Democrática (PRD).
La familia ya sabrá qué hace o deja de hacer; en el municipio deberán de aprender, al igual que él, que les urge un asesor político que oriente a Noé Zárraga para que al menos en lo que resta de su mandato, ya no incurra en "otra más".
De este absurdo tropiezo (llevarse a una mujer para tratar de seducirla) tiene que hablar. Si es mentira, con mayor razón; pero si es verdad, lo menos que debe de hacer es pedir una disculpa a la ciudadanía.
Por cuanto al PRD, su actual dirigente Horlando Caballero Núñez ha mostrado debilidad y falta de oficio para enfrentar la situación y salir prontamente de ella.
Le pesa, sin lugar a dudas, la anterior relación laboral que tuvieron, y en la que Noé Zárraga fue el "patrón" de Horlando.
Noé Zárraga Trejo, pensamos, se ha mostrado como un servidor público sin habilidad política y sin un ápice de ética, y de quien esperaríamos -por consecuencia- que pronto deje el cargo.
*Corazón azul
Igual o peor de decepcionante, el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), Adolfo Ortega Osorio.
La semana anterior la dejó marcada con pronunciamientos que en realidad nunca hubiéramos esperado de quien se ostenta como defensor del pueblo.
El Ombudsman queretano "perdió la brújula" y la sensatez al inmiscuirse en un debate público en el que nunca se debió de meter, o al menos no en la forma en la que lo hizo.
Ortega Osorio surgió como el defensor del gobierno del estado, al pronunciarse abierta y públicamente en contra de las críticas que los integrantes de la Comisión Estatal de Información Gubernamental (CEIG) han realizado de manera reiterada a la Cámara de Diputados local.
Y no solamente colocó a la CEDH como protectora de los legisladores, sino que incluso exigió a los integrantes de la CEIG que suspendieran sus críticas, que calificó de provocaciones, sus actitudes persecutorias y el intento de desprestigio que pretenden causar al Poder Legislativo.
Es la primera ocasión que un defensor del pueblo adopta una actitud contraria; esto es, defender al gobierno de las críticas del pueblo y exigirle a este último que deje de hablar, que no ejerza su derecho a la libertad de expresión.
Simplemente es inaudito.
Al igual que Noé Zárraga, Adolfo Ortega tampoco ha mostrado una pizca de habilidad política y, menos aún, tener una bien sustentada visión ética de lo que significa estar al frente de un organismo que debería ser total y absolutamente ciudadano.
Mejor sería que ese organismo estuviera a cargo de una persona que sea capaz de no dejarse vencer por sus intereses políticos y partidistas.
*Pre-campaña
A Héctor Samuel Lugo Chávez le ganaron las prisas o lo mal aconsejaron; decidió sacar de inmediato un libro, presuntamente de su autoría, en donde aborda la historia del Partido Acción Nacional (PAN), solamente con el afán coyuntural de no extraviarse en el mundillo de la política.
El ex Secretario de Desarrollo Agropecuario quiere ser gobernador de Querétaro.
Sus afanes van dirigidos hacia allá. Por eso es que "De los orígenes al gobierno", es un libro que infortunadamente tiene diversos equívocos que van desde las faltas de ortografía (escribe "testo" en lugar de "texto", por ejemplo), sintaxis ausente en muchos de sus párrafos y una escritura en mayúsculas solamente.
Del contenido, el planteamiento habrá que hacerlo en positivo.
Qué esperaríamos del único político en Querétaro que ha estado en el ejercicio del poder a lo largo de los diez años en que lo ha ejercido el PAN.
Por lo menos que nos dijera cómo se ha ejercido ese poder; los hierros, los aciertos, cómo se tomaron decisiones difíciles; la conformación del grupo compacto en el poder.
Hubiéramos querido leer, por ejemplo, cuál fue la orden que se le giró durante el proceso electoral del 2006; cuál fue su papel específicamente en la zona de la Sierra Gorda; qué con el Programa de Acción Comunitaria en el campo.
¿Previeron el actual desabasto de granos? ¿Hubo planes para la reconversión agrícola en Querétaro?
Simplemente nos entregó un libro intrascendental, lo que nos hace pensar que lo hizo motivado exclusivamente por sus aspiraciones políticas.
Error, pensamos, que no tendría porqué ser parte del actuar de quien desea ser gobernante.
*Balcón Político...
Bajita la mano, Julio Sentíes Laborde, durante la presentación del libro de Héctor Lugo, hizo un llamado al comportamiento ético de los políticos.*** Necesario ahora, dijo, que todos andan metidos en precampaña.*** Punto.
ROTATIVO de Querétaro



